domingo, 27 de diciembre de 2009

Los malditos (X)

La Reina Maldita sonreía. No había dudado ni un instante que el chico superaría la transformación. Se le veía fuerte. Se sintió orgullosa de Erika, de haberlo arrastrado a los Malditos; aunque lo hiciese inconcientemente y sólo por amor. Tendría que recompensarla. Muy pocas veces la Reina se sentía tan orgullosa de alguien, y, en aquellos momentos, los dos jóvenes que tenía delante de ella eran unos afortunados por haberlo logrado.

Sonrió al ver que el chico se asustaba por el canto de un pájaro. No hay nada como ver un neófito que sabes que va a llegar muy lejos.

Esperó unos segundos para que lo examinara todo, para que mirara Erika; hasta que la mirara a ella.

—Bienvenido de nuevo, Joaquín— dijo.


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Y mañana os llegará el epílogo de este relato ;)

Siento estar tan ausente, pero tengo montones de trabajo por hacer.


Un abrazoo!


Y FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO ^^

lunes, 21 de diciembre de 2009

Los malditos (IX)

(en la entrada de abajo tenéis la parte anterior del relato ^^)


Joaquín

Sí, dolía. Tenía la sensación que todo mi interior se había movido: mis huesos, mis músculos, mis órganos… y mi corazón… estaba diferente. Los latidos eran más fuertes.

Todavía estaba en el suelo, pero me levanté de repente, asustado por un pájaro. Entonces vi que el ave estaba en el exterior, en la ventana; pero lo oía como si estuviera al lado de mi oreja. En ese momento lo entendí: mis sentidos se habían agudizado; por eso el latido de mi corazón “era” más fuerte.

Miré a Erika. Sus ojos estaban brillantes, felices. Me sonrió, y yo también. Supe que el cambio había mejorado mi condición de humano. Luego miré a la Reina Maldita. No supe descifrar su expresión. Sí, sonreía, pero ¿eso qué significaba?: ¿satisfacción? ¿alegría? ¿superioridad? No lo sé… Puede que fuese una mezcla de estos y quizás de más sentimientos.

—Bienvenido de nuevo, Joaquín— dijo la Reina.

Erika

No pude desviar la mirada de él en todo el rato que estuvo delante de mí y de la Reina. Era el mismo, pero su atractivo físico se había acentuado todavía más. Esos ojos marrones ahora eran negros; pero eran los mismos que me habían cautivado desde el primer momento en que le vi.

No podía creer que aquello fuese verdad; podría estar con él por toda la eternidad. Siempre a su lado. Él siempre a mi lado.

Joaquín se levantó, como si se hubiese asustado. Sonreí. Al principio, tener los sentidos tan desarrollados resulta un tanto incómodo, pero ya se acostumbraría.

Me miró. Supe que me estaba preguntando qué me parecía su transformación. Le sonreí para darle coraje. «Estás perfecto», pensé. «Eres perfecto», me corregí.

—Bienvenido de nuevo, Joaquín —dijo la Reina.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Los malditos (VIII)

Los dos jóvenes la siguieron hasta el ático. Había velas en el suelo enmoquetado, las paredes estaban cubiertas de madera, y sólo la luz de la luna llena que entraba por las ventanas les iluminaba.

—Túmbate en el suelo —le ordenó a Joaquín.

Él obedeció. Las velas se encendieron solas y formaron un círculo alrededor del chico.

—Extiende los brazos en forma de cruz y cierra los ojos.

Joaquín miró una vez a Erika y después hizo lo que le mandaban.

La mujer empezó a hablar en un lenguaje que desconocía, pero no sabría decir si era alguno que los humanos utilizaban. A medida que iba hablando —o más bien, haciendo el recital— él se sentía distinto, se notaba; se movía nervioso, aunque su conciencia ya no estuviera allí. La chica lo miraba un tanto preocupada. Sabía que no había nada de qué preocuparse, que ella había pasado por lo mismo… pero no podía evitarlo. Verlo en otra persona era muy diferente de sentirlo.

Una niebla densa empezó a entrar por debajo de la puerta y por las ventanas, inundándolo todo. Pronto la imagen del chico desapareció en su densidad, así como los pies de la Reina Maldita y de Erika. La Reina sonreía, complacida de que alguien más se hubiera unido a Los Malditos; y si era joven, ¿qué más se podía pedir? Estaba en plena forma y tendría una motivación sentimental para seguir adelante.

La niebla fue desapareciendo, saliendo del ático tal y como había entrado, y Joaquín volvió a aparecer ante sus ojos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Premio Blog Fantasía ^^

Uf! Hacía ya bastante que no obtenía ningún premio jeje
Y la ilu que vuelve a hacerme...!! :D

Muchas gracias a Anabel por otorgarme el Premio Blog Fantasía :)

Este premio se entrega a los blogs que hacen viajar al lector por mundos de fantasía e imaginación.
Siempre estás ahí, ¿eh? Leyendo los blogs y subiendo los ánimos de quien los escribe :P
Miles de gracias, enserio =)

Y, como todo premio, hay unas reglas a seguir:
1. Mencionar y enlazar a quien te lo dio
2. Explicar de qué trata el premio
3. Elegir y enlazar 5 blogs para continuar el premio
4. Anotar las reglas
5. El diseño y reglas del premio son inalterables

Y aquí están mis blogs premiados ^^

- La Reina de la Noche
- Miedo a la penumbra
- Sweet & sour
- La sombra de mis pensamientos
- ...Perdida en mi mundo...

Si tú también escribes relatos, deja un comentario. Cuantos más seremos, ¡mejor!

Felicidades a los premiados, pero también felicidades a TI, porque escribes; estás "jugando" con un arte precioso. Si te sientes merecedor de este premio, cógelo, no hay problema. Al contrario, me llenará de satisfacción comprobar que hay gente que ama todo esto y que valora su "trabajo".

¡¡Nunca os rindáis!!


PD: el sábado publiqué otra parte de Los Malditos ;)

lunes, 7 de diciembre de 2009

Blog nuevo!! ^^

¡Buenos días!

¿Qué tal está yendo el puente? Espero que muuuy bien! Aunque yo ahora mismito un poco estresada, porque me he dado cuenta de que todavía me queda MUCHÍSIMO por hacer... :S
En fin... No publico esta entrada para deciros esto (como podéis deducir por el título de la entrada), sino porque HE CREADO UN BLOG NUEVO!
Algunos ya lo habéis visto (me lo ha dicho un pajarito conocido como "contador de visitas" :P), pero con la ilusión que me hace, se merecía una entrada en este blog ^^

En Sentimientos de papel y tinta hablaré de libros, principalmente, pero también puede que haga alguna excepción ;)
También me he añadido al carro de In My Mailbox.

Os invito a pasaros por allí, y también podéis dejar algún comentario; que no muerdo :P


Por cierto, ya publiqué otra parte de Los Malditos; la podéis leer un poco más abajo ;)

Y eso es todo;

¡HASTA PRONTO!

sábado, 5 de diciembre de 2009

Los malditos (VII)

Erika se deshizo del abrazo de Joaquín y se arrodilló delante de la mujer.

—Levántate, bonita. Todo está bien.

Hizo lo que le mandaron y volvió a sentarse en la cama, al lado de su amado.

—Así que el amor surgió, ¿eh? Quién lo habría dicho, un cazador y una maldita. Y ahora el cazador quiere que lo maldigan. Y todo para que puedan estar juntos para siempre.

Los miró con atención. Los dos muchachos no sabían qué hacer ni qué decir.

—Tus habilidades como cazador te irán increíblemente bien, si decides transformarte. —hizo una pausa—. Es la primera vez que me encuentro con uno de los tuyos que quiere ser como nosotros.

Joaquín y Erika se miraron.

—¿Por qué un Cazador quiere transformarse en su enemigo? —preguntó la mujer.

Un breve silencio.

—Porque amo a Erika y nunca quise ser un Cazador.

La mujer se lo pensó y luego sonrió.

—Buena respuesta, chico. Pero quiero que sepas que nosotros, al contrario de Los Cazadores, te dejamos escoger si quieres transformarte o no, ¿verdad Erika?

—Por supuesto. Nunca te obligaría a hacer nada que no quisieras —dijo, más serena.

—Quiero hacerlo —dijo con una voz clara y segura.

La sonrisa de la mujer se ensanchó.

—Está bien, entonces. ¿Me acompañáis?

Los dos chicos se levantaron de la cama y la siguieron por el pasillo de las habitaciones.

—No temas, será rápido; y hay cosas que duelen más, créeme —le dijo la mujer.

Joaquín tragó saliva, pero continuó siguiéndola por la casa, que estaba a oscuras.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Los malditos (VI)

—Me voy contigo.

—¿Estás seguro de lo que eso significa?

—Que podré estar contigo sin que nos maten.

—Implica abandonar a tu familia, a tus amigos, tu casa, y perderás tu alma.

—Sé que tengo que sacrificar algo, pero lo haré por ti, por nosotros. Me enamoré de ti el primer día en que te vi, y ahora que sé que tú sientes lo mismo no estoy dispuesto a perderte.

—Perderás mucho.

—Ganaré mucho más.

Erika rompió a llorar otra vez y le abrazó.

—No quiero que te maldigan. Tendrás que vender tu alma. No serás como los otros chicos de tu edad; serás diferente.

—¿Qué problema hay, si puedo estar contigo? Y fue precisamente esa diferencia la que hizo que me gustaras.

Silencio.

—¿Tú quieres que vaya contigo?

—Sí, pero…

—Nada de peros. Quiero hacerlo, quiero estar contigo para siempre.

—Vivirás maldito. Será duro.

—Estoy decidido. Quiero que llames a alguien que pueda llevar a cabo lo que sea que se tenga que hacer.

—Ya estoy aquí.

En el centro de la habitación apareció una mujer alta, delgada y pelirroja con un vestido largo de color negro.

Sonrió.