domingo, 15 de noviembre de 2009

Los malditos (III)

Joaquín pensó qué tenía que decirle. Sabía que si le decía alguna mentira lo sabría. Así que optó por la verdad.

—Que eres un demonio.

Erika sonrió. En aquel momento no le pareció diabólica ni nada que se le pareciese. Al contrario, parecía triste.

—Y ¿tú qué crees?

Lo miró con esos preciosos y cautivadores ojos oscuros, y no pudo hacer más que volver a ser sincero.

—Yo no lo creo.

—Parecías asustado cuando te he hablado.

—Porque tenía miedo. Pero ahora que te he visto…

—No parezco tan diabólica, ¿no? —sonrió con un soplido.

—No —admitió Joaquín —. Pero estás diferente.

—A partir de medianoche mi aspecto cambia un poco.

Silencio. Pero otra vez lo rompió Erika.

— ¿Y qué andabas buscando por aquí?

—Nada en especial… algo que… —Joaquín calló.

—Algo que me delatara.

El chico asintió.

— ¿Y qué pasaría si encontraras algo? ¿Se lo darías?

Tragó saliva. Lo estaba mirando fijamente a los ojos. No podía mentir. Pero la verdadera cuestión no era mentir o no… era saber lo que haría.

—Si no les das nada sospecharán de ti. Pensarán que quieres encubrirme.

—Pero si llevo algo te descubrirán —no había pensado antes de decirlo. Se sonrojó.

Erika se acercó a él y le acarició la mejilla izquierda.

—Sabía que no eras como ellos; eres una monada. Pero no me gusta que te arriesgues por mí.

—Me da igual lo que me hagan; estoy harto de ellos.

—No lo dudo. Pero no dejaré que te hagan daño por mí. Sé defenderme sola.

—No quería…

—Lo sé.

Tenía una sonrisa tan perfecta que Joaquín no podía dejar de mirarla. Esos labios color carmín, esos ojos oscuros. Lo había cautivado.

Estaba tan embobado en estos dos puntos del rostro de Erika que no se dio cuenta de lo que estaba haciendo hasta no tuvo ocasión de echarse atrás.

2 comentarios:

Angi dijo...

wooooo me encanta cristina! es genial, se nota la tension del momento, bua todo!!! es increible como escribes!!
un abrazo

Sora dijo...

Me has sorprendido!! Un demonio! Wow!!

Que terrible poder la seducción y parece ser que ella lo domina muy bien. Si quieres ser cruel con Joaquín creo que habrá que compadecerle mucho.

Hasta ahora! ;)

Sora